Profesor: Jordi J. Serra
La persona deprimida sufre, en el fondo, de una falta de libertad y de
una falta de fe, se propone objetivos no realistas en la convicción de
que al alcanzarlos se liberará y será capaz de amar, ser amada y
expresarse. Lo ilusorio es pensar que alcanzarlos otorgará
automáticamente dicha recompensa. La desilusión es la gran puerta de
entrada a la depresión, a la incapacidad de sentir, al ahogo del cuerpo
y al empequeñecimiento del espíritu.
Para poder hablar de depresión, la medicina occidental convencional
considera que los siguientes factores tienen que estar presentes: un
ánimo bajo o triste, o bien irritabilidad, y una pérdida de interés por
lo placentero en todas o en la mayor parte de las actividades que
realiza la persona. Otros síntomas son las alteraciones del apetito, la
falta de energía, unas ganas de dormir crecientes o la incapacidad de
conciliar o mantener el sueño, un sentimiento de inutilidad o de
excesiva culpa, dispersión mental y pensamientos obsesivos relacionados
con la muerte.
Cuando una persona se deprime, se siente lenta; las menores tareas
parecen requerirle un esfuerzo titánico y largo tiempo para llevarlas a
cabo. Se le saltan las lágrimas, está ansiosa, meditabunda, obsesionada
por su salud corporal.
¿Qué
es el taller?
Ante este panorama, la medicina convencional propone tratamientos
químicos, combinados o no con apoyo psicológico. En
este taller,
proponemos a sus asistentes un enfoque distinto.
Estamos convencidos de que ya disponemos de los recursos suficientes y
adecuados para dejar de ser víctimas de estados depresivos y descubrir
potencialidades que nos enraizarán en nuestra vida con toda la alegría,
dignidad y presencia que un ser humano merece por derecho de nacimiento.
Para ello contamos con herramientas, vivencias e ideas.
Este es un taller de herramientas. Un taller de estrategias y tácticas
para darle la batalla a la depresión, para recuperar la fe en nosotros
mismos y reconocer y utilizar nuestras capacidades como adultos. Es un
taller de “comprender”, pero sobretodo es un taller de “hacer”. Para
nosotros, “lo entiendo” significa “lo puedo hacer”. Sólo el ser capaz de
adentrarnos en nuestros sentimientos y de abrirnos a la Vida (en
mayúsculas) conjurará nuestra tristeza -y nuestro temor- por la certeza
de perder la vida (en minúsculas) y de vivirla en soledad.
Contenido del taller
El taller ofrece la práctica de distintas herramientas desarrolladas por
varias tradiciones marciales, filosóficas, religiosas, médicas,
psicológicas y
espirituales de Oriente y de Occidente, cuando se han visto obligadas a
plantearse el tema del desánimo, la tristeza y la depresión.
Dichas
tradiciones, pasadas y presentes, han estudiado soluciones de distintos
tipos (energéticas, corporales, meditativas, marciales,
psicoemocionales, etc.) de eficacia contrastada para detectar los
primeros atisbos de la depresión y lograr que la persona viva una vida
plena disponiendo del empuje necesario para seguir su camino y alcanzar
las cotas que se proponga.
¿Qué es lo que ocurre en el cuerpo y en la mente cuando cae la oscuridad?
Destinatarios
Empresarios, cargos directivos, personas que sufran estados de desánimo,
profesores, personal sanitario, terapeutas y toda aquella persona que
tienda a la depresión, se sienta triste o esté interesada en el tema.